2026: escucha mi reflexión antes de que llegues

Preparando tu recibimiento

Sé que no te incumbe porque no eres el 2025, ese es otro año distinto a ti. Sin embargo, lo que te vas a encontrar se ha construido lentamente estos últimos 12 meses. ¿Qué digo yo? En estos últimos años que, día a día, han ido dando forma a mi vida. Y aquí estoy, esperando tu llegada mientras voy haciendo balance de todo lo experimentado. Porque yo sé que no es solo un número que cambia en el calendario; es una oportunidad para detenerme, mirar atrás y reconocer todo lo que he superado. Lo que me gustó, lo que no me gustó tanto y lo que ni fú ni fá. Cada paso, incluso los que parecían pequeños, me ha traído hasta aquí.

Un año para decidir quién quiero ser

Sé, 2026, que no llegas vacío. Llegas lleno de posibilidades. Llegas con espacio para nuevos retos, para aprendizajes, para transformaciones, donde tendré que tomar las decisiones que me acerquen a la vida que quiero tener.

A veces pienso que necesito grandes cambios en mi vida para avanzar, que tengo que hacer una revolución para ser yo, pero la verdad es que todo puede empezar con un gesto sencillo: creer en mí.

Formarme, mejorar, dar un paso hacia mi futuro no es solo una meta académica, en ello estoy. Es una declaración de intenciones. Es decirle al mundo —y a mí misma, o a mí mismo— que lo tengo todo listo para crecer.

Me planteo empezar algo nuevo, creo que la Formación Profesional puede ser ese camino que me abra oportunidades reales, prácticas y accesibles. Un camino que transforma vidas y que puede transformar la mía propia. 

Todo lo que he logrado me ha preparado para lo que viene

Este año he vivido momentos  ilusionantes y amargos, me he reído y me he enfadado, dudé y tuve certezas, pero todos ellos me reafirman que merece la pena apostar por mis sueños. Me consta que cada persona que se esfuerza por mejorar, demuestra algo esencial: cuando tengo un compromiso real con mi crecimiento personal, las cosas empiezan a cambiar. Ya lo he experimentado antes, lo acabo de recordar.

2025 me ha dejado momentos de superación, de constancia y de confianza.
Y tú, 2026, sé que eres un lienzo en blanco, quiero dibujarte en colores vivos

Y sé que el momento es ahora

Si hay algo que aprendo en mi reflexión de cada fin de año es que los propósitos no se cumplen por casualidad. Se cumplen cuando decido empezar y doy el paso. Cuando elijo avanzar aunque me dé vértigo. Cuando me rodeo de personas y espacios que impulsan mi crecimiento personal y profesional.

Por eso, este nuevo año tengo una determinación.
Una determinación para formarme, para mejorar, para descubrir nuevas oportunidades.
Para construir ese cambio que llevo tiempo imaginando.

Puedo hacerlo a través de los programas de formación profesional aquí: https://esacan.com/cursos/

O puedo buscar otras alternativas que cumplan con aquello que quiero ser. Pero sea como sea lo haré.

Quiero construir mi vida contigo, 2026

Sé que en Esacan creen en el poder de empezar. En el valor de acompañar a cada persona que decide apostar por su futuro. Y este próximo año quiero que sean parte de mi camino, ayudándome a crecer, a avanzar y a convertir mis metas en realidad.

Este es mi momento.
Este es mi año.
Y tengo todo lo que necesito para hacerlo posible.

2026, voy a construir un Feliz Año Nuevo contigo.

Feliz 2026 a todos los seres vivos



Esta Navidad, regala crecimiento. Regala futuro.

La Navidad es el momento de parar

La Navidad tiene una forma especial de detenerlo todo. La noche nos alcanza antes, las calles se llenan de luces, las rutinas se suavizan y, casi sin darnos cuenta, nos encontramos mirando hacia nuestro interior. Recordamos lo vivido, lo que hemos aprendido y, sobre todo, reflexionamos sobre aquello que queríamos alcanzar a principio de año.

En Esacan, cada final de año nos recuerda algo muy sencillo, pero profundamente importante: no existe un regalo más valioso que apostar por nuestro propio crecimiento. La formación no es un objeto que se guarda ni algo que pierde valor con el tiempo. La formación es una vivencia que transforma, abre puertas y acompaña. Es una decisión que aporta valor y perdura en el tiempo.

Un año lleno de aprendizaje compartido

Durante estos días hemos compartido talleres, clases, regalos y momentos llenos de ilusión. Hemos visto a personas que se atrevieron a dar un paso más, que decidieron mejorar, avanzar y confiar en su propio potencial. Y esa valentía es, sin duda, uno de los mayores regalos que nos deja cada Navidad.

Por eso, hoy queremos dar las gracias. Gracias por confiar en nuestra escuela, por formarse, por permitirnos ser parte de sus caminos. Cada persona que entra por nuestras puertas trae una historia, un sueño y una intención. Y ver cómo esos sueños toman forma es el mayor reconocimiento que podemos recibir.

El regalo que sí cambia vidas

La Navidad también nos invita a cuidar de quienes queremos. A pensar en regalos que sean significativos, que de verdad aporten. En un mundo lleno de compras rápidas y objetos pasajeros, elegir formación para alguien a quien apreciamos es un gesto que marca la diferencia. Es decir: “Creo en ti. Creo en tu futuro”.

En Esacan ofrecemos cursos profesionales enfocados en descubrir vocaciones o mejorar habilidades. Opciones que pueden convertirse en ese regalo que impulsa un cambio real.

Así que, si este año te preguntas qué regalar o qué pedir, piensa en esto: la formación es una oportunidad de crecer, de descubrir nuevas habilidades, de abrir caminos que quizá parecían lejanos. Es un regalo que puede acercar a un sueño, cambiar una vida, ya sea la tuya o la de una persona que te importa.

Un primer paso para un nuevo comienzo

La vida no cambia de un día para otro. Cambia cuando decidimos dar el primer paso.
Y la Navidad, con su calma y su esperanza, es un buen momento para empezar.

Y si estás buscando ese impulso, puedes conocer todas nuestras formaciones aquí: https://esacan.com/cursos/

Desde Esacan, te deseamos unas fiestas llenas de agradecimiento y de decisiones valientes que te acerquen a la vida que deseas construir. ¿Qué deseo tienes que aún no has pedido?

Feliz Navidad.



Inclusión: un camino que recorremos juntos

Una reflexión sobre respeto, diversidad y oportunidades

El 3 de diciembre se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, una iniciativa de la ONU que invita a reconocer la diversidad y promover la igualdad de oportunidades. Más allá de la fecha, es un recordatorio anual de la importancia de construir entornos donde cada persona pueda desarrollarse con respeto y acompañamiento. ¡Cuánto hemos avanzado! No hace tantos años nuestra sociedad andaba escasa de recursos para las personas con diversidad, ya que requerían de una mirada especial que viera todo su potencial. Gracias a grandes personas, entre ellas Quino Pérez, nuestra isla dio grandes avances. 

Por qué es importante reflexionar sobre inclusión

Desde 1992, esta conmemoración busca dar visibilidad a la diversidad funcional y recordar que la igualdad no consiste sólo en garantizar derechos, sino en crear condiciones reales para que todas las personas puedan participar plenamente en la sociedad. Aunque se ha avanzado mucho, aún persisten prejuicios y limitaciones que debemos seguir despejando, sobre todo en aquellas personas que no han tenido la oportunidad de tener a alguien tan especial en su vida. Porque la persona con diversidad funcional te elige a ti, no tú a ella, y si tienes la suerte de que lo haga, tu vida cobra un sentido más vital y profundo. 

Los retos actuales en materia de inclusión

Más que barreras físicas, hoy los desafíos pasan por comprender, acompañar y respetar diferentes necesidades. Entre los aspectos más relevantes destacan:

Acceso a formación con apoyos adecuados
Entornos educativos que valoren los distintos ritmos de aprendizaje
Participación social sin estigmas
Oportunidades laborales basadas en capacidades reales
Sensibilización constante para eliminar prejuicios

Superar estos retos implica una mirada abierta y un compromiso conjunto entre instituciones, empresas y ciudadanía. ¿Qué mejor proyecto para nuestra sociedad que integrar a seres humanos que aportan tanto valor? Estamos pasando de dejar atrás el temor a lo diferente para incluir lo que nos complementa como sociedad. Y si me permiten ir más allá, como humanidad. 

El papel de la educación: acompañar y respetar

En centros formativos como Esacan, la inclusión se trabaja desde lo pedagógico y lo humano: escuchando, adaptando cuando es necesario y ofreciendo un trato que priorice la dignidad y el respeto. La educación tiene la capacidad de transformar realidades y de impulsar una sociedad más justa y consciente. A ratos dudamos si lo estamos haciendo correctamente, nos falta más información y formación, pero nuestra voluntad permanece firme porque consideramos que es lo justo. 

Un camino compartido

La inclusión no es un objetivo que se alcanza de un día para otro. Es un proceso continuo, formado por pequeñas acciones diarias: un trato igualitario, una comunicación respetuosa, un ambiente donde cada persona se sienta valorada.

Construir ese camino es una responsabilidad colectiva, nos pertenece a cada persona, a cada organismo y a cada institución. El pasado mes de junio Esacan recibió un reconocimiento desde el Cabildo Insular de Lanzarote como entidad que promueve la inclusión. Eso nos aporta más responsabilidad, si cabe, para seguir haciendo esta labor desde nuestro espacio formativo.

Nuestra sociedad sigue construyendo el camino hacia la inclusión total, si lo hacemos en compañía, podemos avanzar más rápido y llegar más lejos. Nuestro ideal es una sociedad que abrace la diversidad en todas sus formas y donde nos dejemos abrazar por todos sus miembros. Déjate elegir por alguien con diversidad y tu vida tendrá más sentido.