SÓLO MUERE QUIEN SE OLVIDA Y YO JAMÁS ME OLVIDARÉ DE TI

TE QUIERO, PAPÁ

En un día como hoy, 19 de marzo, si buscamos inspiración para escribir algo, nuestro querido amigo Chat GPT nos diría “que es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de esa figura que, muchas veces, se convierte en el pilar de nuestra vida. Ya sea por su presencia, su apoyo incondicional o sus enseñanzas, los padres juegan un papel fundamental en el desarrollo de cada uno de nosotros”.

Además, seguiría diciendo que, “aunque el Día del Padre es solo un día del año, su significado debería trascender a los 365 días. Es el día para recordarles lo agradecidos que estamos, no solo por lo que nos han dado, sino por lo que nos han enseñado. Muchos padres son los héroes silenciosos que no buscan reconocimiento, pero siempre están ahí, dispuestos a dar lo mejor de sí”.

No está mal para una IA que también ha tenido “padres creadores”, ¿verdad?

Pero esto es sólo la aportación de la inteligencia artificial y hoy queremos buscar lo auténticamente humano, el sentimiento de lo que es un padre desde la perspectiva, como es el caso, de una hija bien amada que ha tenido la fortuna de disfrutar de una relación maravillosa con su progenitor. Cuando le pedí a esta gran mujer si podía aportar algo para el blog del día del padre, rápidamente y con esta profundidad, me aportó lo siguiente:

En muchas ocasiones el amor que una hija puede llegar a sentir por su padre se convierte en un amor puro, incondicional, un amor bonito y de verdad.

Esto es lo que yo siento por mi padre: es mi amigo, mi confidente, mi cómplice, mi compañero de viaje favorito, un súper abuelo, un súper marido y nos llenaba la casa y la vida.

No tengo palabras para describir el amor tan grande que siento por mi padre, y lo digo en presente porque, aunque ya no estés, siempre serás el amor de mi vida y mi mayor ejemplo a seguir.

“Esto es lo que yo siento por mi padre: es mi amigo, mi confidente, mi cómplice, mi compañero de viaje favorito”

Parece que fue ayer cuando acaricié tu carita por última vez y agarré tu mano tan fuerte que aún te siento conmigo. Cada día, me preguntabas si estaba orgullosa de ti, si habías hecho las cosas bien y hoy, con los ojos llenos de lágrimas, tal como te lo decía cada día, te volvería a decir que sí, que fuiste maravilloso.

Han pasado casi 4 años, pero cada día me levanto y me acuesto contigo, acaricio y miro tu foto, tu recuerdo, tu sonrisa… Cada día tenías algo que contarme para hacerme feliz y cada día llego a casa pensando que te voy a ver, que voy a poder contarte mi día, mis problemas y alegrías y que vas a tener un consejo que me va a aliviar. Parece surrealista, pero así lo siento. Me aferro a ti y te hablo esperando respuesta. Eras hablador, conversador, cariñoso, te gustaban las bromas, la vida familiar, eras trabajador, respetuoso, comprometido, responsable.

¡Te siento tan vivo pa! Tengo presente tu cara, tus manos, tu pelo y hasta tu olor, lloro de tristeza, pero a la vez soy afortunada de poder seguir disfrutándote, aunque sea de esta manera. Sueño contigo muchas noches y me levanto tan feliz… Vuelvo a estar contigo algunas veces.

Hoy es tu cumple, tu santo y el día del padre, y no hay mayor regalo que poder expresarte todo esto que siento por ti.

SÓLO MUERE QUIÉN SE OLVIDA Y YO JAMÁS ME OLVIDARÉ DE TI

Te quiero papá.

Y así fue como esta persona humana habla del Día del Padre, ¿notaste la diferencia con la Inteligencia Artificial?

Y ahora, mientras respiramos pausadamente, tratemos de sostener en silencio todo el AMOR que hay en cada una de sus palabras llevándolo a nuestro corazón.

Gracias, Isa, por tus palabras, han sido profundamente conmovedoras.

¡Feliz Día del Padre!

 

ESA MUJER QUE ADMIRO, PUEDE SER CUALQUIER MUJER

 

¿ERES TÚ ESTA MUJER?

Cada mes de marzo, cuando se acerca el día Internacional de la Mujer, surgen diferentes eventos, encuentros y maneras de visibilizar esta fecha y el papel de esa parte de la población en nuestra sociedad. Saltándonos los aspectos vinculados a colores políticos, ideologías o a siglas que nos puedan alejar del objetivo y nos hagan sentir de diferentes bandos, reconozco que todavía hay que poner el foco en la justicia social para que la igualdad de derechos sea una realidad establecida.

Y en esas noticias, artículos, blogs y ahora vídeos que le dan luz a esta fecha, surgen nombres de mujeres brillantes que, en el curso de la historia, lucharon por aquello en lo que creían. Fueron visionarias de una realidad diferente a la que vivían en su época, no se conformaron con las costumbres heredadas y rompieron con las normas establecidas para abrirnos a un mundo más igualitario y equitativo. Reivindicaron el derecho a formarse, a estudiar, a tener profesión e independencia, a tomar sus propias decisiones y el derecho al voto. Todas esas populares mujeres merecen nuestra admiración y respeto, y toda cantidad de tinta que las nombre, las destaque y rinda homenaje será justificada y merecida.

“Todas esas populares mujeres merecen nuestra admiración y respeto”

Pero hoy quiero elegir a una mujer en concreto, una mujer, que como muchas, está lidiando cada día una batalla por buscar un equilibrio entre lo que se espera de ella y lo que realmente ansía su corazón. Discreta donde las haya, esa mujer se esfuerza por hacer lo mejor posible su labor, ya sea en el trabajo, como madre, como hija, como pareja o como amiga. Afronta cada día con una sonrisa, con una resiliencia propia del mejor metal, pero no es fría, es más bien cálida, amable, divertida, entrañable, aunque no siempre le sea fácil comportarse así. Esa mujer pone todo su empeño para gestionar las adversidades de vida diaria, sufre en silencio y trata de no contagiar a su entorno con sus preocupaciones, inquietudes, miedos, frustraciones… Y ahí está, firme, valiente, fuerte como una roca, aunque se rompa por dentro cuando la vida decide que ya llegó el momento de caer. Y hasta eso lo hace bien, se permite caer.

“Esa mujer pone todo su empeño para gestionar las adversidades de vida diaria, sufre en silencio y trata de no contagiar a su entorno con sus preocupaciones, inquietudes, miedos, frustraciones…”

Aunque la mente de esa mujer no siempre gane en su empeño de gestionar su estado de ánimo para estar en paz, estable, feliz y contenta, en esas sacudidas que vienen con la experiencia vital, hay algo más que sostiene a esa mujer desde dentro, y ese agarre interno es su propia humanidad.  Afrontar la vida con sus amenazas, decepciones, cargas, frustraciones, cambios, etc. se convierte por momentos en un acto de heroicidad en una sociedad no siempre cohesionada y justa, por lo que es natural que, en algún momento de su vida, esa mujer se rinda al dolor y necesite volver a pegar los cachitos de su ser que se rompieron por dentro.

“Hay algo más que sostiene a esa mujer desde dentro, y ese agarre interno es su propia humanidad”

En el día Internacional de la Mujer, es buen momento para recordarte que tienes permiso para dejarte caer, que cuando la vida te supere por sus exigencias, no tienes que poder con todo. Somos muchas las personas que, en un momento determinado de nuestra existencia, necesitamos parar para poner el contador a cero y reconstruir en nosotras algo nuevo, distinto, elegido. Por suerte, mujer, no está sola en esa caída. Bajo la profundidad del abismo que tanto te aterra y que ahora sólo ves oscuridad en el momento de caer, te esperan, para recogerte, los cálidos brazos de AMOR que durante tanto tiempo has forjado en ti.

¿Eres tú esa mujer?

¡Feliz día!